sábado, 26 de septiembre de 2009

Placer culposo 1

No sé por qué motivo, pero la mayoría de las veces que veo una película de esas low budget, serie-b, blacksploitation, mockumentary, Chatanuga style o Rafael Inclán conoce a Luis de Alba, las enseñanzas de Zayas, termino muy satisfecho. Pareciera que lo mas importante de todo el film fuera no sostener jamás la trama con argumentos coherentes o, al menos, con una edición supervisada por alguien (quien sea, en verdad), pero, a los pocos minutos de comenzado, el hecho de ridiculizar la imagen de uno o varios objetos o figuras que abundan en el subconciente colectivo sale a flote y -ya me imaginé- Drácula podría bailar del brazo de la mismísima Cleopatra (interpretada por Sasha Montenegro o Maribel Guardia), en el cumpleaños de Lady Di (Lorena Herrera), porque la máquina del tiempo que hizo el Dr Frankenstein para revivir al montruo del Lago Ness en tiempos de Díaz Ordaz, los llevó a Egipto, Rumania, Escocia y México (en ese orden), por un accidente que involucra a Capulina y su helado de chocolate jugando con Alushe encima de la máquina.
Y uno puede percatarse que en verdad no hay nada "importante" en la película.
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Nota: La trama propuesta se encuentra en trámites de registro.
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Por supuesto, las ideas que se le ocurren al hijo del primo de la vecina de entrenador del perro de la esposa del que vende el gas en la calle donde vive la prima del nieto de Juan Rulfo, pueden llegar a la pantalla. Creo que este es el caso de películas como "Dos nacos al rescate", Mecánica mexicana", "Huele a gas", "Viva la risa 1, 2, 3 [...], 678,902" y sus facsímiles "La risa en vacaciones 1, 2 (ésta me gustaba), 3, [...], 973'845,064", y, claro, "El vampiro teporocho", "El karateca azteca" y "La pulquería 1 y 2", al menos. Si he pecado de dejar fuera de la lista a alguna película digna de nombrarse, más adelante (puede ser que nunca) procuraré hacer una lista de las ideas que se le ocurrieron al primo tercero del amigo de la infancia del guey que ya mencionamos.
La cosa es que muchas veces he querido que alguien realicen estudios serios sobre este cine que alegra tanto si se ve una vez al año porque en verdad he llegado a disfrutar muchas horas de risa cpn películas de este talante y quisiera aproximar a la gente a su pasado inmediato, a ese cine que construyó y exportó una idea indeleble del mexicano. Algunos lo encontrarán grotesco, tonto, de mal gusto, quizás, pero no importa, ya está hecho y lo pasan en Galavisión -ahí si quieren ver Galavisión, se la pasan chido-.
Quiero pensar que la sola mención de los títulos de antes puede incitar a algún curioso/ocioso/talachero/resignado investigador, historiador o teórico del cine mexicano a realizar la titánica empresa. Ya imaginé el día en que pueda comprar "Cine mexicano al chile: del Pirrurris a los Bichir y de Carmen Salinas a Ximena Sariñana" o "Cinescrúpulos. El cine nacional de los 70s, 80s y 90s".
Sé de sobra lo inmenso del trabajo que propongo. En esta obra crpitica no podrían faltar ni Lucerito, ni Daniela Romo, mucho menos Alejandra Guzmán, ni qué decir de Eduardo Capetillo, Mijares, Héctor Lechuga, Valentín Trujillo, Alejandro y Fernando Ciangherotti, Hugo Stiglitz, Gloria Trevi, Rosa Gloria Chagoyán, Eric y Kate del Castillo, Thalia, y un jugosísimo etcétera. Caray...
Me despido, pero por ahora recomiendo ampliamente:
*El día del albañil.
*4 nacos invaden las Vegas.
*Las calenturas de Juan Camaney I y II.
*Tacos, tortas y enchiladas.
*Emanuelo.
*México 2000.
Que quede claro: recomiendo que se vea sólo una de ellas. Si usted insiste en verlas todas, de preferencia deje un espacio de 6 meses entre cada una de ellas, piense que son, cada una, la peor peda de su vida y que cuando termine se va a sentir muy mal por divertirse tanto.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Manual para la vida sedentaria o sea huevon y no se deje de las burlas.

Después de meses de inactividad y de tener olvidado el blog he regresado. no digo que eso sea una buena noticia, sólo confirmo que he estado en un periodo de inactividad intelectual que, por supuesto, no le ha hecho ningún bien a nadie y, sin embargo, lo he disfrutado como pocas cosas. ¿Que qué cosas son esas que puedo disfrutar casi al mismo nivel que no hacer nada? ¡Caray! qué pregunta tan difícil. Procuraré no exagerar y responder de una manera sincera. Les presento una lista de cosas casi tan disfrutables como la pereza inherente cuyos constituyentes pueden confundirse con la misma pereza, por lo que pretendo aclarar la diferencia entre estas actividades y la pereza con el súper poder de la retórica (Aristóteles, yo te elijo):

1.-Ver capítulos viejos de los simpson en orden cronológico o aleatoriamente (usted, allegado lector, puede disfrutar como yo de sus ayeres o de los capítulos más nuevos en www.simpsonizados.com).

"¿Por qué chingáos esto no debe ser confundido con pereza inherente?"

Grandes sabios del pensamiento occidental afirman que la vida esta hecha de memorias (sí, ya sé que otros dicen que la memoria es en verdad olvido) y también que la construcción de un futuro está determinada por el pasado y las condiciones de clase. Así que en realidad esto que puede malmirarse como una actividad ociosa no es sino la resignación ante mi futuro, el cuál curiosamente puede serme revelado por una caricatura en la que a veces creo que salgo. En otras plabras: investigo mi futuro y mis posibilidades de éxito.

2.- Crezco mi barba.

"¡Ah, cabrón! Si eso no es la pura pereza perezosa, yo no sé qué es. "

Pues mire mi esceptico amigo, hombre de poca fe, singular espécimen, I sense the force is weak within you. Pero no se me espante, Han Solo tampoco tenía esos dotes ni Lando, ni los ewoks, ni Chewie, pero todos creían y casi todos sobrevivieron. Digamos que sólo hace falta que crea y verá, si sobrevive o no será cosas suya. Le explico mi actividad: la relajación lleva a la contemplación y esta a su vez lleva a la reflexión y, por último, viene la acción. O sease que si un día me ven relajándome, quierrá decir que en breve contemplaré , acto seguido relfexionaré y al final actuaré con coherencia a lo que haya pensado. Todo esto con un milímetro más de barba. De este modo habré ganado sabiduría y habré adquirido una pose en pocos días.

3.- Leer reportajes viejos de sociales y espectáculos o recetas de cocina en el baño.

"No, ya, párale, eso si es hueva de a deveras"

Pues no. Fíjese que detrás de este tipo de conductas tenemos a un hombre interesado en su mundo, en las grandes luminarias que se encargan de mantenerlo alegre (al mundo, a mí me caga la gran mayoría de las luminarias) y por supuesto en eso que alegra a la panza. Esta actividad es la pura expresión del homo projectus u hombre que planea. Todo esto guarda relación directa con lo que se pueda decir en conversaciones de café y con todo lo que pueda comer en un futuro cercano: hago de mi un hombre interesante y nutrido.

4.- Leer.

"Uy, uy, uy, pinche cultito"

Esto sí se aproxima mucho más a la pereza inherente, a hacer nada pues, sin embargo, he aprendido a apoyarme en esta actividad para reforzar la pose adquiridad con el punto número dos.

Por ahora he decidido dejar esta lista incompleta, quizás así pueda descansar de un duro día de resignación, investigación, relajación, contemplación, documentación, nutrición y adecuación. Amigo que lees esto por no leer otra cosa, si tú tienes propuestas o dudas sobre actividades malamente confundidas con esta despreciable y repugnante conducta del perezoso ímproductivo, comunícate, deja un comentario. Hagamos un manual para enfrentar a este mundo de masas.

Atentamente

Ulises Granados